Alicia- Cómo sanar cuando ya no confías en nadie

Hay pacientes que llegan a consulta desde una desconfianza absoluta hacia la posibilidad de que algo o alguien pueda ayudarlas a salir del pozo en el que se encuentran.

Es normal. En muchos casos, han acudido a múltiples psicólogos y psiquiatras con los que no se han sentido realmente comprendidas ni cómodas.

Alicia me miraba con escepticismo cuando llegó a consulta. Vino “obligada” por su pareja, quien fue la persona que reservó la cita.

Sus ojos, apagados y profundamente tristes, no dejaban de analizarme con la desconfianza de quien ya no encuentra alivio ni solución para su sufrimiento.

Trauma psicológico y pérdida de esperanza

Estaba inmersa en una depresión severa y había tenido varios intentos de suicidio. Para ella, desaparecer se había convertido en una salida real al dolor que estaba viviendo.

En estos casos, las palabras no suelen ser suficientes.

Probablemente, la paciente ha escuchado una y otra vez pautas y consejos de distintos profesionales que apenas han logrado aliviar su malestar. Por eso, muchas veces, lo más importante es dejar todo eso fuera de la consulta.

La importancia de sentirse segura en terapia

Lo verdaderamente útil —en esta y, en realidad, en cualquier terapia— es estar presente y escuchar de verdad a la paciente, transmitiéndole un interés genuino por comprenderla y ayudarla.

Dejar de lado las anotaciones, sostener la mirada y transmitirle:
“Estoy aquí contigo. Quiero ayudarte. Puedes contarme lo que necesites”.

Cuando una paciente logra sentirse vista, escuchada y tenida en cuenta, comienza a percibir que está en un lugar seguro donde puede hablar sin miedo al juicio. Y es precisamente ahí donde empieza a construirse la alianza terapéutica: uno de los pilares fundamentales para que un proceso terapéutico sea verdaderamente reparador.

Sentirse segura y acompañada en terapia

Eso fue lo que ocurrió con Alicia.

La alianza terapéutica le permitió sentirse segura y acompañada para explorar su mundo emocional desde el respeto y la confianza.

Poco a poco, pudo empezar a salir de la depresión y aprender formas más sanas de relacionarse consigo misma y con los demás: comenzó a escucharse, a cuidarse y a darse el lugar que merecía.

Sanar el trauma emocional y volver a confiar

Hoy, Alicia ha logrado dejar atrás la depresión y volver a confiar en las personas.

Los vínculos sanos nos sostienen y nos ayudan a sanar.

Son esenciales para la salud mental, tanto en la vida como en cualquier proceso terapéutico.

Si estás buscando un espacio terapéutico en el que sentirte tranquila, segura y sostenida, estoy aquí para ayudarte :)

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