Lucía - Cuando el cuerpo vive en alerta

El estado de alerta constante y su impacto en la salud emocional de las mujeres

Lucía estaba siempre en estado de alerta. Su cuerpo jamás se relajaba. Era incapaz de sentarse a leer o hacer una clase de yoga; su sistema nervioso, continuamente hiperactivado, se lo impedía.

Bebía copas de vino y tomaba ansiolíticos para calmarse cada noche y poder conciliar el sueño; de otra forma, le era imposible.

Estrés crónico y desconexión del cuerpo

Durante 20 años, Lucía había sido propietaria de un gran negocio y su vida había sido el trabajo. Ahora su cuerpo y su salud estaban mandando mensajes de que necesitaba parar. Había empezado a sufrir dolor crónico, migrañas y los médicos hablaban de fibromialgia.

Cómo regular un sistema nervioso hiperactivado en terapia psicológica

¿Cómo reeducar al cuerpo para calmarse cuando nunca ha estado en calma?
Lo primero que hicimos en consulta fue entender y analizar las causas de su estado actual.

Comprender lo que nos sucede: el primer paso terapéutico

Comprender las causas y ponerles nombre a lo que nos sucede es muy liberador, y es el primer paso para poder solucionarlo.

Trauma, disociación y sistema nervioso en mujeres

Saber que Lucía había estado 20 años de su vida con un sistema nervioso hiperactivado y bloqueando (disociando) todas las emociones y sensaciones de su cuerpo fue liberador para ella. No estaba loca.

Reconectar con el cuerpo desde la terapia psicológica

En consulta fuimos trabajando con ejercicios para conectar, poco a poco, con amabilidad y paciencia, con su cuerpo y sus sensaciones. La disociación y desconexión del cuerpo era grande, por lo que empezó reconociendo pequeñas sensaciones y fue permitiéndose convivir con ellas.

Después vinieron las emociones más fuertes, que también aprendió a reconocer y sentir gracias a la terapia emocional. Emociones que habían quedado en el fondo de su cuerpo, sin ser vistas ni escuchadas, y apareciendo en forma de dolor físico.

Actividades que ayudan a regular el sistema nervioso

En el proceso de terapia Lucía encontró actividades que le ayudaron a calmarse y recordarse que estaba a salvo, que todo estaba bien; nadar, caminar por el monte o cocinar comida saludable fueron algunas de ellas.

Autocuidado y seguridad interna en mujeres

Pudo ir conectando poco a poco consigo misma y con sus sensaciones, reduciendo la fobia a la experimentación de emociones que sentía, y pudo aprender a ir dándose lo mejor a sí misma. Aprender a cuidarse aún cuando peor se sentía.

Si te sientes identificada con la historia de Lucía y necesitas aprender a vivir en tranquilidad y en calma, no dudes en contactar. Te espero.

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